Durante los meses en el entristecido orfanato de Tarifa, no deja de luchar por la supervivencia de los recuerdos de sus padres, cosa que no le resulta nada sencillo. Pero para olvidarse del dolor y el abandono, inventa un mundo paralelo imaginario, vive con sus queridos padres. Los dibuja y los escribe... como si las líneas y las palabras pudieran crear vida.
Y en un anochecer de Navidad, todo cambia. Pablo empieza a oír unas temerosas voces, una y otra vez los mismos crujidos que se repitan más fuerte hasta la habitación 113, la de Pablo.
¿Qué eran las voces que sentía Pablo? ¿Será el espíritu de sus padres? ¿Serán los padres que vuelven al mundo real? ¿O solo serán los días ventosos conocidos en aquella vieja ciudad del sur?
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