Érase una vez una miserable papelera
situada en la prodigiosa Plaza del Sol, en Madrid. Pero estar siempre
en el mismo lugar le provocaba hastío. “!Ojalá pudiera andar!”,
pensaba la indigente papelera.
A pesar de no poder moverse, cada día
le pasaban anécdotas diferentes, pero mayoritariamente se quejaba, y
detestaba que arrojasen la porquería fuera de ella.”¿Por qué os
limitáis a tirar las cosas por la calle? ¿Os es ineludible?”, se
preguntaba día sí y día también.
El basurero era una persona muy
humilde. Cada vez que encontraba escombros, los recolectaba y los
depositaba en la papelera, así conseguía que se sintiera viva y no
tan indigente. Pero por desgracia, había aquellos repelentes
bicheros que cogían parte de ellos y los volvían a esparcir por
Madrid.
Otro día se encontró con que unos
turistas haciendo de su tiempo una devoción jugando al fútbol,
encestaron la pelota en la miserable papelera. Uno de esos turistas
se aproximó a ella y al ver que la pelota se había ensuciado le
pegó una patada de tal forma que hizo que se esparciera una vez más
todo su contenido.
Pero de nuevo apareció el basurero y
al ver que la papelera estaba destrozada, cogió todos los restos de
basura esparcidos por todo el suelo, los puso en ella y se la llevó
a su camión para arreglarla.
Ya en casa, basurero se percató
enseguida de que la papelera hablaba y tenía sentimientos. Debido a
eso, se vió obligado a poner otra papelera en la acogedora Plaza del
Sol y cuidar su papelera en su casa para siempre.
Aquella misma noche, el basurero
asombrado a su ventana, contemplando las fascinantes estrellas del
anochecer, entendió que no todos los humanos son personas.
Helena Castellà 3r ESO FLEX +
Impactante, fantástico, me ha gustado mucho como has personificado un objeto como la papelera y describirla con sus propios sentimientos/gustos. Hace pensar en cómo se sentirían los objetos si tuvieran sentimientos.
ResponderEliminarToni te recuerdo que no 'ha' hecho, la ha hecho conmigo.
EliminarProgresa adecuadamente
ResponderEliminarMe ha gustado mucho la idea de coger un objeto tan simple, como es una papelera, y hacer una redacción con ella.
ResponderEliminarUn relato muy original y creativo. Buen trabajo.
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